A mi Súper Héroe favorito:
Sabe usted, o al menos tan solo imagina usted las tantas veces que me he acercado hasta los pies de su cama mientras duerme, aguardando erguida en la penumbra, cuan lámpara en el pasillo, con la esperanza cobijada en el epicentro del pecho a que usted entre sueño, estrella y pestaña me hable de su vida, me diga que también me ama, qué sucede dentro de la gente, en el mundo, qué me depara el destino, si acaso seré una gran escritora, jugarán contigo mis nietos, vendrá lluvioso el invierno, será feliz mamá?
Cómo supiste que la mano de aquél venía tan rápida a mi rostro y la escalera estaba a punto en la pierna? Desde qué universo volaste tan rápido, tan puntual…Un segundo más hubiese acortado mi historia, salvaste esta vida pequeñita. Durante muchos años esperé a que aquellas palabras que en la boca de los hombres suelen ser solo ruido se escapasen de la tuya para creer. Yo mientras esperaba conocí tus palabras, la palabras como el sol que no se oye pero que hace florecer la vida, tus palabras como el lenguaje de los pájaros mientras vuelan edificando árboles, como las palabras de un elefante viejo a un elefante nuevo, como las palabras de un bebé desde el vientre de su madre mediante el corazón, desde Dios.
Hermano mío, ojitos de alcachofa noble y despeinada, entendí al fin que muchas de aquellas existencias infinitas del tiempo son también tus palabras, entonces, dejé la espera con sus zapatos en la puerta de tu habitación...Hoy solo vuelo contigo cada vez por sueño y te abrazo fuerte al llegar.
Siempre será mi Súper Héroe favorito.
Gracias por existir.
A mi Hermano Juan Mauricio Ángel López, Autista por virtud, agradecimiento de toda Vida.




